Eres Cthulhu, una deidad ancestral.
No has venido a salvar este mundo.
Has venido a destruirlo.
Ábrete paso entre las fuerzas enemigas, arrasa ciudades y siembra tanto caos como puedas antes de que el mundo consiga finalmente detenerte.
Avanza por el nivel, elige una posición favorable y combate todo lo que se interponga en tu camino.
Los enemigos se agrupan: una gran multitud puede rodear a Cthulhu y bloquearle el paso. No puedes simplemente atravesar corriendo un ejército entero.
¡Ábrete camino!
Cthulhu dispone de numerosos hechizos devastadores, pero no puede utilizarlos todos a la vez.
Al comienzo de tu viaje solo puedes elegir un hechizo activo de todo el arsenal disponible.
Elige con cabeza. Cada hechizo resulta más útil en situaciones diferentes: eliminar multitudes, romper defensas o controlar a los enemigos que te rodean.
A medida que Cthulhu se vuelva más poderoso, podrás aumentar el número de espacios de hechizos activos, llevar más magia al combate y crear combinaciones cada vez más destructivas.
Tu selección de hechizos activos forma parte de tu estrategia.


Cthulhu dispone de muchas formas de acabar con sus enemigos:
Cada situación exige ataques diferentes. Lo que funciona perfectamente contra los enemigos frente a ti puede resultar inútil cuando te rodean por todas partes.
Los edificios no son simples decorados.
Destruye estructuras y objetos del nivel para conseguir puntos de destrucción, aumentar tu puntuación y hacerte más poderoso.
Cuanta más destrucción, mejor.
Cthulhu devora las almas de los enemigos derrotados para recuperar maná, que alimenta sus poderes sobrenaturales y sus hechizos.
Cuanto mayor sea la batalla, más importante será combinar correctamente los ataques físicos y la magia.


El maná permite a Cthulhu lanzar hechizos capaces de potenciar sus ataques, alcanzar a numerosos enemigos al mismo tiempo o sumirlos en el pánico.
Reserva el maná para el momento adecuado y libera su poder cuando la situación en el campo de batalla se vuelva crítica.
Antiguos altares se encuentran en determinados puntos del camino de destrucción de Cthulhu.
Cada altar activado se convierte en una zona segura, una rara oportunidad para prepararte antes de continuar el ataque.
En un altar puedes:
En cuanto abandones la zona segura del altar, tu camino de destrucción continuará.
Llegar al siguiente altar es mucho más que alcanzar un simple punto de control.
Es una oportunidad para recuperarte de la batalla anterior, replantear tu estrategia y prepararte para todo lo que el mundo lance contra ti.
Elige tus hechizos. Fortalece a Cthulhu. Y vuelve a entrar en el caos.
Tu camino solo terminará cuando Cthulhu caiga.


El mundo se resiste.
Los enemigos son cada vez más numerosos. Fuerzas más poderosas entran en combate. Cuanto más avanzas, más difícil se vuelve todo.
Cthulhu se fortalece gracias a la destrucción, pero sus enemigos tampoco se quedan atrás.
Al final no te espera la paz.
Tu objetivo es sencillo:
Destruye más. Mata más. Llega más lejos.
¿Cuánto mundo podrás borrar antes de que Cthulhu caiga?
¡APLASTA! ¡DESGARRA! ¡DESTRUYE!

